martes, 17 de abril de 2012

ME PREGUNTAS


Me preguntas
¿Por qué dudo?
Esbozo una sonrisa
y guardo la respuesta.

Cómo decirte qué,
ver como excusas esas llamadas,
agotan mi mirada...

Cómo decir depronto,
sólo calla y no digas nada.

Me preguntas
¿Por qué dudo?
¿Qué hay en ti,
que para mi, hoy huele a trampa?

Cómo decir tan solo,
que tus besos,
hoy me saben a distancia.

lunes, 9 de abril de 2012

Mi Puente


Me soñé caminando,
descalza hacia el puente.

Lo recorrí suavemente,
como quien pretende asustarle.

Lo encontré como antes,
con olor a junco verde y a tarde.

Cuando niña, lo veía gigante.
Ahora, adulta, no tanto.

Lo creí fin de tropiezos
y comienzo de verdades,

Mas sólo fue un paréntesis,
entre lo que antes me parecía eterno,
y lo que ahora, no tanto.

miércoles, 28 de marzo de 2012

QUEDA PROHIBIDO...


Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería el mismo.

(Anónimo)

miércoles, 22 de febrero de 2012

CERTEZAS



He tomado el lápiz,
pero nada fluye como antes...
¿será que en mi alegría
ya no brotan las palabras?,
o ¿será que el brillo de tu mirada,
hace que ya no piense en nada?

No imaginé que la magia duraría,
y caminé, esperando la caída...
me endurecí y hasta cerré el paso,
mas no fue suficiente,
y mi vida, fue tu amor, renovando.

Entendí que no depende de la cabeza,
cuando es el corazón el que manda...
y me entregué a ti, como nunca,
en cuerpo y en alma.

De nada sirvió mi escudo,
ni las batallas perdidas...
tan sólo bastó, tu mano en la mía,
para escribir, junto a ti,
la mejor Poesía.

jueves, 5 de enero de 2012



No me digas,
que mis dudas van secando,
el caudal del río, que atraviesan tus pasos.

Por favor,
no me obligues a que cambie,
y vuelva a creer en ti, como antes...

No me digas,
que te mire a los ojos,
y que escuche una vez más,
que no has dejado de amarme...

Por favor,
no lo digas ahora. ¡Entiende! para ti es tarde.
He encontrado el amor, y terminé mi viaje.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

VERGÜENZA, Gabriela Mistral



Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa,
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.

Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas;
ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.

Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.

Yo callaré para que no conozcan
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mi frente tosca
en la tremolación que hay en mi mano...

Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
lo que besaste llevará hermosura!

jueves, 1 de diciembre de 2011

QUIERO LLEVAR TU SELLO (Julia Prilutzky F.)



Quiero llevar tu sello,
estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.

A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.

Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello